Comunicación Empática NoViolenta

“SentimosNecesitamos” Comunicación Empática NoViolenta en Vitoria-Gasteiz

Imagen Franziska Rautenberg
Franziska Rautenberg

Psicóloga (Titulada en Alemania, Universidad de FU-Berlin)

Terapeuta: Formada en Terapia Sistémica (Escuela Vasco Navarra de la Terapia Familiar)

Candidata para la certificación como Formadora de Comunicación NoViolenta por la CNVC

Amiga de la Psicología Critica y de las ciencias del sujeto

Madre y Pareja

 

 

¿Qué es la Comunicación NoViolenta?

La Comunicación NoViolenta fue desarrollada por Marshall B. Rosenberg en los años 60 y se trata más que de un modelo de comunicación, de una forma de estar en la vida, un propio lenguaje en el cual los sentimientos y necesidades están en el centro. La pregunta central es: ¿Qué está ahora mismo vivo en mí y qué necesito? Con la Comunicación NoViolenta nos podemos expresar clara y honestamente, y escuchar a los demás con empatía. Esto disminuye la violencia y crea conexión. La Comunicación NoViolenta nos ayuda de hacernos responsables de nuestros pensamientos, sentimientos y nuestras acciones, convirtiéndonos de esta manera, en recursos activos en nuestra vida.

 

¿Qué son las Teorías Sistémicas? 

Según las Teorías Sistémicas, las familias, organizaciones y otros sistemas, son algo más que  la suma de sus partes, por lo que un cambio en una de las partes, provoca un cambio en todos los demás. La relación entre estas partes es circular. Basándose en este principio,  la Terapia Sistémica considera que los síntomas de una persona no son exclusividad de una patología interna, sino más bien la única respuesta válida que encuentra el individuo, para mantener el sistema (familia, organización, sociedad, etc.) en su relación interaccional. La Teoría Sistémica responsabiliza a todos los miembros en el cambio.

 

¿Qué es la Psicología Crítica?

La Psicología Crítica es una ciencia del sujeto, en que nosotros los humanos, no somos  tratados como objetos de la ciencia, terapia o intervención. El poder de interpretaciones y acción se queda en las manos de los clientes, no en el del terapeuta etiquetado como jerárquicamente superior. El objeto de interés no es solo el sujeto  en sí mismo, sino el mundo del sujeto, y su manera de  recibir, percibir y sentir este mundo.